Apurar, cielos, pretendo, ya que me tratáis así qué delito cometí contra vosotros naciendo; aunque si nací, ya entiendo qué delito he cometido. Bastante causa ha tenido vuestra justicia y rigor; pues el delito mayor del hombre es haber nacido.
Sólo quisiera saber para apurar mis desvelos (dejando a una parte, cielos, el delito de nacer), qué más os pude ofender para castigarme más. ¿No nacieron los demás? Pues si los demás nacieron, ¿qué privilegios tuvieron qué yo no gocé jamás?
Nace el ave, y con las galas que le dan belleza suma, apenas es flor de pluma o ramillete con alas, cuando las etéreas salas corta con velocidad, negándose a la piedad del nido que deja en calma; ¿y teniendo yo más alma, tengo menos libertad?
Nace el bruto, y con la piel que dibujan manchas bellas, apenas signo es de estrellas gracias al docto pincel, cuando, atrevida y crüel la humana necesidad le enseña a tener crueldad, monstruo de su laberinto; ¿y yo, con mejor instinto, tengo menos libertad?
Nace el pez, que no respira, aborto de ovas y lamas, y apenas, bajel de escamas, sobre las ondas se mira, cuando a todas partes gira, midiendo la inmensidad de tanta capacidad como le da el centro frío; ¿y yo, con más albedrío, tengo menos libertad?
Nace el arroyo, culebra que entre flores se desata, y apenas, sierpe de plata, entre las flores se quiebra, cuando músico celebra de las flores la piedad que le dan la majestad del campo abierto a su huida; ¿y teniendo yo más vida tengo menos libertad?
En llegando a esta pasión, un volcán, un Etna hecho, quisiera sacar del pecho pedazos del corazón. ¿Qué ley, justicia o razón, negar a los hombres sabe privilegio tan süave, excepción tan principal, que Dios le ha dado a un cristal, a un pez, a un bruto y a un ave?
Y nos fuimos de gira con “El Mundo es Malo”, como típicos jóvenes pata de perro, de casa en casa, de feria en feria, de costa a costa, donde nos llamen ahí estaremos. Y claro, tenemos que agradecer al público por su gran aceptación y apoyo.
Con un poco de timidez pero con gran entusiasmo, nos presentamos un diez de diciembre en la feria “Navidad para compartir” en la plaza de la independencia de nuestra ambicionada y antigua ciudad de Granada. Luego de ver la aceptación en el público, entre chiflidos y aplausos, creímos convenientes tomar el asunto más en serio y nos tomamos un pequeño descanso de casi, si no más recuerdo, tres meses. En los ensayo previos a nuestra segunda presentación, nos dimos cuenta que faltaba un poco más de magia, y clic, comenzaron haber cambios dentro del grupo y a esto le agregamos un poco de sabor a la obra.
Rumbo a Nandaime, camino al Centro Comunitario “Oscar Arnulfo Romero”, tomamos nuestras esperanzas y nuestros sueños, y lo guardamos en esa bolsa mágica llena de mascaras y trajes negros, un par de zapatos sucios y nuestro colorido maquillaje que nunca falta, siempre y cuando no se nos olvide. Después de tanta euforia dentro de un cuarto llenos de libros estupendos para niños, nos llego la hora de presentarnos. Un lugar que estaba por reventar, público sentado, público de pies, de espalda, de frente, arrinconados, y sobre todo atentos. Nos vio salir y entrar a escena, una y otra vez, viviendo con nosotros “El mundo es malo”, identificándose con la escena, riéndose a carcajadas, disfrutando recíprocamente del momento, hasta terminar con los aplausos llenos de energía de buena vibra, gracias Nandaime, que tengan una bonita noche, volveremos.
Luego, nos alistamos para celebrar el “Día Internacional del Teatro” en la casa que nos vio nacer, “La Casa de los Tres Mundos”. Esta vez acompañados por chavalos de “El Cartel” y el grupo de teatro “Los Drugos” originarios de Managua. Y como la gracia y las desgracias nunca falta, nos toco buscar chicheros a última hora para nuestros amigos de “El Cartel”, y lo conseguimos, pero poco antes de presentarse, los famosos chicheros desaparecieron de nuevo como por arte de magia; problemita técnico sencillo, agarramos nuestra grabadora súper sónica, la conectamos al tomacorriente, insertamos el ¡compact disc!, le subimos toditito el volumen, presionamos “play” y problema resuelto, a bailar se ha dicho. Acto seguido, sus servidores con el Mundo es Malo, que ya, un poco cansados por los gajes del oficio, nos presentamos ante un público muy exigente, el granadino, acostumbrados al espectáculo día a día, pero aun así, le sacamos unas sonrisas y tuvimos nuestras felicitaciones y claro, le damos las gracias a todas esas personas que aun creen en las artes escénicas, en el deleite del teatro.
Semanas después, recibimos –bueno, más bien quiero decir nuestra directora recibió- una llamada desde la hermana república de Malacatoya, de parte un ex-alumno de la escuela, que nos estaba invitando para presentarnos en una feria que él estaba organizando. Acto seguido, comenzamos a ensayar, lo cual nos dimos cuenta, jeje, que teníamos mas de un mes para presentarnos en la feria, así que entablamos una reunión para un nuevo montaje y así ensayar dos semas antes, El Mundo es Malo.
El 30 de Mayo, el día de las Madrecitas nicaragüenses, nos embarcamos rumbo a Malacatoya. Llegando a El Paso, nos bajamos del microbús y nos subimos a la balza, una cuantas fotitos y arriba de nuevo, y abajo de nuevo, pues tuvimos que esperar al otro lado como la novia de Tola, después de un centenar de llamadas, por fin llego lo que no podía faltar, el mejor vehículo para transportarnos hasta el corazón de Malacatoya.
Claro, esto se debía y se debe, gracias a la lluvia y otro al gobierno local que les gusta mantener las carreteras en mal estado por que nunca hay presupuesto y ellos bien gorditos, gracias. Bueno, para no aburrirlos, llegamos y ahí estábamos, rodeados de ninfas, nereidas, amazonas, musas, uff, las mujeres lindas de ese lugar. Nos disfrazamos y salimos a las calles, ellas se subieron a una tarima ambulante y por supuesto, yo las acompañe mientras mis compañeros se dedicaron a caminar como en procesión. Después del recorrido por unas de las calles, llegamos a un bar que tenía una tarima enormemente alta, que casi quedo con aire en la nuca por ver hacia arriba. Los primeros en presentarse fueron nuestros amigos de “El Cartel” y seguidos nosotros, entre un público atento y selecto, que nos lleno de aplausos al terminar la función.
Ahí estábamos, todos en un ambiente diferentes, lleno de mil mosquitos que no nos dejaban comer tranquilos, pero a la hora de bailar, quien se iba a acordar de los piquetes. Mis amigos de “El Cartel” se dieron un festín de bailes con las mujeres más tranquilas y buena onda de Malacatoya, que a la hora de la hora, a la hora de marcharnos, ya nadie se quería ir, así que no tuvieron mas remedio que llevarse a las chicas en la memoria y el corazón. Gracias Malacatoya, algún día volveremos.
Tratar de rescatar de nuestros recuerdos aquellos juegos y mitosinfantiles que se van disolviendo uno a uno y quizás no vuelvan jamás; con un poco de esa idiosincrasia que nos caracterizó en aquel suspiro del tiempo, cuando nuestras travesuras estaban censuradas por un: “Ahí te va a llevar el diablo si seguís de necio”.
Pitirre es un chavalo astuto que tentado por el Diablo, se vale del engaño para conseguir siempre lo que quiere. Tito es un niño de casa, a quien no le es permitido acercarse a Pitirre y solo puede jugar con su primo Ángel de Dios (Lito). Tito en su curiosidad por ver un nido de palomitas que consiguió Pitirre y aconsejado por el Diablo, acepta los tratos y contratos del astuto chavalo, en las que involucra también a su amiga la Socorrito. Al final de cuentas Tito aprende una lección y se refugia en los brazos de su madre, Pitirre en cambio es castigado por su disque amigo El Diablo.
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Es una adaptación del poema “El Mundo es Malo” del poeta José Coronel Urtecho, en donde los estudiantes de la Escuela de Artes Escénicas de la Casa de los Tres Mundos a través de esta propuesta escénica sugieren rescatar ciertos valores culturales que se han venido perdiendo a través de los tiempo.
Para mí, Marie Farrar, es una evocación agridulce. Un reto, mi primer reto como estudiante de teatro, en donde tenia que demostrar un poco mas de lo que había aprendido. Los ensayos fueron un huracán de emociones y sentimientos, en donde aprendí a desconectarme de mi personalidad y dar vida a un personaje desconocido y con mucha mas clase social que la mía, retroceder en el tiempo por tan solo dos cortos minutos que me dieron tanto trabajo desde principio al fin de los ensayos, pues aun no sabia que estaba interpretando.
La infanticida Marie Farrar es un poema excelente. En mi cabeza tengo dos fotografías, la presentación que dimos en el municipio de Nandaime y la ideal; es decir, lo que mi imaginación creo a la hora de leer el poema y lo que percibí de los deseos de los profesores. Con esto no quiero decir que nuestra presentación fue mala, aclaro, sino que por nuestros escasos seis meses como estudiante, yo pedía más de lo que podía dar.
El día de la presentación, tuve un emoción inesperada, me latían diez corazones, agregue una mascara a mi rostro para evitar nervios. Estando ahí ante el público, la cuarta pared apareció después de un gran suspiro, y aunque sabia que estaban ahí viéndome, yo estaba en una dimensión paralela danzando para ellos. Fue una presentación a huevo, a mi gusto regular, se que podíamos dar más y que podemos dar mas. Termine cómodo con el resultado final, al igual que algunos de mis compañeros, es un buen momento de mi vida para recordar.
Stalin Okampo
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Durante los ensayos fue como un abanico de emociones, al inicio estuve lleno de expectativas y muchas ansias por iniciar el montaje. Cuando iniciamos con las coreografías, estuve muy animado pero a la vez confuso, porque no lograba imaginar cual era la idea completa de todo aquello, trataba de visualizar el resultado final pero me era muy difícil, sumando a todo esto, la inestabilidad en cuanto a la selección de personajes y algunas veces, la marcación de coreografía.
Cuando hicimos los primeros ensayos generales, con la secuencia de toda la obra, fue muy gratificante ver un resultado y tener una idea clara de la obra, aunque muy pronto llego el estrés. Verdaderamente, a nivel individual, nunca sentí estrés, pero creo que era algo grupal.
Aunque la primera presentación (y única hasta el momento), nos tomo por sorpresa, fue algo verdaderamente emocionante, creo que todos lo disfrutamos y quedamos muy satisfechos con la experiencia.
Oskr
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Bueno, admito que me enoje en el ensayo por el cambio de papeles a cada momento y por el llamado de atención a gritos que me dieron. Al presentar la obra, sentí como un reto; es decir, pusieron mucha confianza en mí y no querían que los defraudara. Sentí todo ese peso, pero también era rico tener el papel principal de la obra, era algo emocionante.
Estando a punto de presentar la obra, me puse nerviosa, la mente se me bloqueo, el escenario se me perdía, no sabia a donde iba, para donde corría y a que le daba vuelta. Después como que agarre la onda y en ese momento, ya todo estaba en mis manos, hasta que doña Victoria se confundió de posición, haciéndome quedar como tonta y para colmo, la profe me llamó la atención.
Al final, después de habernos cambiado, una señora nos dijo: “¡Los felicito!, ¿Esta fue la parejade bailo?, lo hicieron como profesionales…”, ahí comprobé que todo el esfuerzo, empeño y el tiempo que le habíamos dedicado a la obra, había valido la pena, ¡Estaba Feliz!
Al escuchar los punto de vista de los profesores, esperaba un: “Los felicito por su primera vez, estuvo bien…”. Me bajaron los gases, no escuche nada de eso y si lo hicieron no escuche el entusiasmo o aquel sentido de las felicitaciones.
Aprendí el trabajo en equipo, pero sobre todo unos de mis compañeros me dio un golpe bajo, pero cierto, con respecto a las opiniones de los profesores y me hizo sentir mejor, cosa que le agradezco y voy a tener presente siempre.
Confieso que me sentí un poco frustrada, pero eran dos retos:
1.No defraudarlos
2.En lo personal, demostrarle que podía, que ahí estaba Mariana, dispuesta a todo, lista para que volvieran a confiar en ella.
Asimilé algo súper, que es luchar por el papel que deseas desempeñar; y aunque revelo, que no luche por el papel de Marie Farrar, era un papel que yo quería hacer y que al final, se me dio.
Mariana
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La experiencia vivida en las prácticas de Marie Farrar fue al comienzo muy difícil, hubo un desnivel por parte de las mujeres, causado por dos compañeras que abandonaron la escuela, lo cual la profesora tuvo que recurrir a Ángela y Bianca; en ese momento tuvimos un gran alivio y así pudimos avanzar con la obra. Durante el ensayo, la parte que se me dificulto, fue la coordinación con mis compañeros, porque a veces se me olvidaban los pasos de la coreografía a mi y otras veces a ellos y así perdíamos la coordinación; otra parte que fue muy difícil, era el miedo de hacer las cosas mal, cuando supere ese miedo note que era muy diferente estar relajado y concentrado en lo que estaba haciendo, así logre que las practicas fueran másfácil.
En cuanto al personaje que me toco en la obra, pues me sentí bien siendo uno de los tres Jueces. Al presentarnos en el centro comunitario me sentí un poco nervioso, porque no conocía el escenario y no sabía el tipo de público que me iba a encontrar. Cuando salí al escenario entre decidido y concentrado en lo que iba hacer, se me subió el tono de la timidez al mirar al público, porque sentí que mi voz no era lo suficientemente fuerte y no lograba que me entendieran lo que trataba de decir. Lo cual creo que me hizo falta un poco de dicción para poder tener el control y mantener el nivel de mi voz. A pesar de que fue mi primera experiencia en un escenario, se que di lo mejor, y puedo decir que logre quitarme ese miedo que tenia desde niño de estar frente a un público.